ESTRECHO DE BERING
En la madrugada del 12 de octubre de 1492,
Rodrigo de Triana, un marinero andaluz a bordo de la Pinta, avistó tierra firme
por primera vez después de que cinco semanas atrás hubieran dejado el puerto
San Sebastián de La Gomera. Aquella tierra no se trataba de las Indias que la
expedición de Cristóbal Colón, si no un nuevo continente descubierto. La Europa
de la época desconocía por completo la existencia de América cuando Colón llegó
allí, pero con los datos actuales ya sabemos que Colón no fue el primer europeo
en llegar a América. Casi 500 años antes, Leif Ericsson, el hijo de Eric el
Rojo, puso el punto álgido al gran
viaje vikingo creando un pequeño asentamiento en la Isla de
Terranova. Tanto el viaje de Cristóbal Colón como el de Leif Ericsson,
supusieron un gran descubrimiento para su respectivo tiempo y cultura, pero
ambos se encontraron con humanos que habían llegado mucho antes. Para poder barajar esta posibilidad, tenemos
que entender cómo era el mundo durante la última glaciación .
Este periodo, que abarca aproximadamente desde 100.000 adP hasta 10.000 adP,
supuso una gran bajada de las temperaturas que provocaron la creación de
grandes bloques de hielo mucho más allá de los límites marcados por los
círculos polares. Durante su periodo de máximo apogeo, hace unos 20.000 años,
la cantidad de hielo en los casquetes repartidos por todo el mundo era tal, que
el nivel del mar llegó a bajar 120 metros de media.
Este gran descenso en el nivel del mar
ocasionó que multitud de tierras a día de hoy sumergidas estuvieran por encima
de la superficie del mar, creando puentes naturales que permitieron el paso de
distintas especies terrestres entre zonas hoy separadas por grandes cantidades
de mar y océano. Sobre el estrecho de Bering, el que actualmente separa
Chukot Ka (en Rusia, Asia) y Alaska (en Estados Unidos, América), emergió uno de
esos puentes, formando la región de Beringia, también conocida como el Puente
de Bering.
La profundidad actual de Beringia es de entre
30 y 50 metros bajo el nivel del mar, lo que permitió que este territorio se
mantuviera emergido durante un largo periodo de la glaciación. Pese a la
cercanía del Polo Norte, la temperatura de la región era inusualmente cálida,
alcanzando máximas de 10º durante el verano. Esto, unido a la gran sequedad del
terreno, impidió la formación de glaciares como en otras zonas de latitudes
similares –Siberia, Canadá–, siendo un puente apto para el tránsito de especies
durante dos largas épocas de 4.000 años (entre 40.000 a.C y 36.000 a.C) y de
15.000 años (entre 25.000 a.C y 10.000 a.C).
Según la
teoría del poblamiento tardío esta fue la forma como el hombre llegó
por primera vez a América. Los primeros hombres habrían cruzado por el Puente
de Bering aprovechando las temperaturas, pasando de Chukot Ka a Alaska. Desde
allí, habrían atravesado la placa de hielo Laurentina (la que cubría toda la
zona norte de Norteamérica) a través del corredor Mackenzie o bien a siguiendo la costa pacífica, ambas rutas abiertas
durante casi todo el periodo de glaciación. La prueba que mantuvo esto en pie
fue el descubrimiento en 1929 de un yacimiento en sur de Estados Unidos, un
lugar poblado por la Cultura Clovis en torno a 13.000 a.C. La cultura Clovis fue considerada hasta
hace pocas décadas como la cultura más antigua de todo el continente americano.
Pero a lo largo de la década de los 70 se empezaron a descubrir nuevos
yacimientos a lo largo de todo el continente que mostraron que los Clovis
pudieron no ser los primeros.
El primero de estos yacimientos fue Meadowcroft
Rockshelter, descubierto en la actual Pennsylvania en 1973. Con unos restos
humanos datados entre 16.000 a.C y 19.000 a.C, este yacimiento bate de largo el
récord de los Clovis, aunque mantiene intacta la Teoría del poblamiento
temprano. El mayor problema llegó con el yacimiento Monte Verde, descubierto en 1976 en la Región de los Lagos, al sur de Chile. Con unos restos
humanos datados en torno a 15.000 a.C puso en jaque que la primera llegada a
América del hombre fuera a través de Beringia. En 1978, Alan
Lyle Bryan puso sobre la mesa una nueva posibilidad. Si bien es factible
que la gran parte de los indígenas americanos llegasen a través de Beringia, es
posible que los primeros llegaran a América siguiendo una ruta cirumpacífica,
aprovechando los distintos accidentes geográficos para expandirse por el resto
del continente americano. Esta propuesta de Bryan explicaría el yacimiento de
Monte Verde, otros encontrados en Sudamérica (Lagoa Santa, Cuenca de México) e
incluso los desconcertantes yacimientos paleoamericanos de la Baja California.
TEORIA POLINESIA
La Teoría Polinesia Australiana se refiere a
la migración y colonización de los pueblos polinesios en las islas del Pacífico
Sur, especialmente en la región de la Polinesia. Los orígenes de la teoría se
remontan a las investigaciones del antropólogo finlandés Erik Thorsby en las
décadas de 1950 y 1960. Thorsby argumentó que la Polinesia fue colonizada por
gente de origen asiático, y que las diferentes culturas polinesias podrían ser
entendidas como variaciones de una sola cultura original.
Sin embargo, la teoría de Thorsby ha sido
criticada y revisada por otros académicos en las décadas siguientes. Más
recientemente, los antropólogos han argumentado que la migración y el
desarrollo cultural en la Polinesia fueron procesos complejos y multifacéticos.
Los polinesios viajaron por largas distancias y establecieron conexiones con
otros pueblos a lo largo del Pacífico. Además, las culturas polinesias se
desarrollaron de manera independiente y no como una sola cultura
originaria. Algunos de los temas centrales en la teoría polinesia australiana
incluyen la tecnología de navegación utilizada por los polinesios para viajar
por el Pacífico, las prácticas socioculturales únicas de las diferentes
culturas polinesias y la influencia de las condiciones ambientales en el
desarrollo cultural. Además, los estudiosos han explorado las conexiones entre
las culturas polinesias y otros pueblos de Oceanía, Asia y América del Sur. La
teoría polinesia australiana es un campo complejo y en constante evolución
dentro de la antropología y otras disciplinas relacionadas. La exploración de
los orígenes y el desarrollo de la cultura polinesia nos permite comprender
mejor las conexiones históricas y culturales entre los pueblos del Pacífico
Sur. La Teoría Polinesia Australiana se basa en la premisa
de que todo está relacionado entre sí y que la vida es un continuo de energía y
espíritu. Los polinesios creen en una variedad de seres sobrenaturales, desde
dioses y deidades hasta espíritus humanos, animales y de la naturaleza. La interconexión
entre estas entidades es fundamental en la forma en que los polinesios
entienden el mundo que les rodea. Una de las características más importantes de
la Teoría Polinesia Australiana es su enfoque en la familia y la comunidad.
Para los polinesios, la familia es el núcleo de la sociedad y la unidad básica
de la vida. La familia se extiende más allá del hogar inmediato para incluir a
los antepasados, parientes lejanos y amigos cercanos, y toda la comunidad en
general. Los polinesios también tienen una profunda conexión con la naturaleza
y los elementos. Para ellos, todo está vivo y tiene un espíritu, desde los
animales y las plantas hasta las rocas y los ríos. Los polinesios creen que los
espíritus de los antepasados y otros seres sobrenaturales residen en la
naturaleza, y el cuidado y respeto por los recursos naturales son una parte
vital de su cultura.
NO CIENTIFICAS
Este artículo muestra que la Historia
natural y moral de las Indias (1590), del historiador jesuita José de
Acosta, precede como modelo genérico, programático y filosófico a la célebre
obra Cosmos, de Alexander von Humboldt (1845). Se enfatiza también
la importancia de las redes de conocimiento globales que, a través de complejos
procesos de adquisición, traducción y re-traducción de conocimientos
desarrollados por el colonialismo europeo en Indias, informan la mayoría de las
obras canónicas de las ciencias naturales durante la llamada modernidad
temprana. La historia de estas redes de conocimiento y traducción refuerza la
continuidad entre las obras naturalistas de Acosta y Humboldt. Sugiere este
artículo, finalmente, que la historia temprana de la ciencia de los
sistemas de la Tierra – la disciplina que intenta comprender
de manera holística las interacciones entre los sistemas físicos, químicos,
biológicos y sociales del mundo –, tiene sus raíces más antiguas en
la tradición historiográfica de Indias.
Hay dos teorías sobre el hombre americano, la
autoctonista y la inmigracioncita. La teoría autoctonista elaborada por
Florentino Ameghino afirma que el hombre americano se originó en el continente
americano como resultado de la evolución. La inmigracioncita: que fue planteado
en el siglo pasado por el autor Max Uhle, se vio favorecido por los estudios de
Darwin sobre el origen de las especies. Por lo tanto, Florentino, según
Ameghino, América fue foco de otro proceso de evolución. En su obra “Antigüedad
del Hombre en el Plata”, se refiere a restos óseos a los que supuso gran
antigüedad y consideró antecesores del hombre. En 1890 lanzó la teoría de que
tales restos pertenecían nada menos a la época Terciaria y 14 años más tarde
elaboró su cuadro Filogénico de la Humanidad que la inicia con una especie de
mono muy antiguo que llamó Prosimio Primitiva. Por evolución, esta especie dio
origen a otra denominada Simioidea Primitiva, aun cuando siguieron existiendo
simultáneamente seres de la especie original.
ETAPA LÍTICA (30000-2500 A.C.) ENRIQUE VELA Se
trata del periodo más antiguo de la historia de México. En este dilatado lapso
llegaron a territorio nacional los primeros pobladores, los que paulatinamente
fueron ocupando distintas zonas y desarrollando las prácticas culturales que
les permitieron una cada vez mejor adaptación a las diversas condiciones
ambientales.
La Etapa Lítica ha sido dividida en cuatro
grandes periodos. El más antiguo es el Arqueolítico (30000-9500 a.C.). En ese
entonces se utilizaban instrumentos cuyas características indican una
incipiente destreza tecnológica y, en vista de la casi total ausencia de puntas
de proyectil, un uso orientado más que nada a la recolección y procesamiento de
vegetales y al aprovechamiento de pequeños animales.
El Cenolítico Inferior (9500 -7000
a.C.) se caracterizó por un fuerte cambio
climático y la consecuente transformación en las pautas de aprovechamiento del
medio y, posiblemente, hasta en las maneras en que se organizaban los grupos. Otro
elemento notable de este periodo es el desarrollo de mejores técnicas para la
elaboración de instrumentos, lo que redundó en una mayor variedad y en una gran
eficiencia. Así, aunque la recolección siguió siendo una actividad importante,
la caza se convirtió en un componente esencial del sistema de obtención de
recursos.
El Cenolítico Superior (7000-2500
a.C.) es un periodo en el que la organización y
las pautas de subsistencia seguían siendo las propias de grupos nómadas de
cazadores-recolectores. Para esta época la llamada megafauna, como el mamut y
el mastodonte, se había extinguido, por lo que de nuevo la recolección fue la
vía primordial para satisfacer la mayor parte de los requerimientos
alimenticios, los que se completaban con los productos de la caza de ciertas
especies menores.
El Proteolítico (5000-2500 a. C.) El Proteolítico fue un periodo de la prehistoria
americana que se prolongó entre el 5000 y el 2500 a. C. y que se enmarca dentro
de la llamada Etapa Lítica. Este término fue creado por Gordon Willey y Philip
Phillips en 1958 y hace referencia a los restos arqueológicos hallados en
América durante la Edad de Piedra. fue un
periodo en el que en ciertas zonas se dio el desarrollo de la agricultura y se
empezaron a fabricar objetos asociados al procesamiento de plantas, como muelas
y morteros. La principal característica del Proteolítico fue su condición de
periodo proto agrícola. Fue en esta etapa cuando el ser humano comenzó a
utilizar la agricultura y, relacionado con ello, empezó a abandonar el
nomadismo por el sedentarismo. Hasta ese momento, el ser humano mantenía un
sistema de vida basado en la recolección y en la caza. Esto implicaba que
dependiera totalmente de los recursos que la naturaleza les aportara
directamente. Aunque en el Proteolítico siguieron siendo nómadas y
cazadores-recolectores, este periodo fue la etapa de transición que conduciría
a un nuevo modo de vida.
Durante miles de años, los pobladores fueron
grupos nómadas de cazadores-recolectores. A la larga, en ciertas regiones se
dieron las condiciones para la adopción de la agricultura como medio principal
de subsistencia, y con ello la definición de dos de las áreas del México
antiguo: Mesoamérica y Aridoamérica.
Aridoamérica 1
Las sociedades de esta región semiárida conservaron por milenios un modo de vida nómada y una subsistencia basada en la caza-recolección. La permanencia de esos grupos debe verse como una exitosa adaptación y sobrevivencia ante un medio especialmente difícil. Para ello contaban con un instrumental básico pero de probada eficacia, lo que en sí mismo constituye un notable logro cultural.
Oasisamérica 2
Abarcaba partes del Suroeste de Estados Unidos
y del Norte de México, y era habitada por grupos sedentarios agrícolas que
llegaron a poseer manifestaciones culturales complejas. Oasisamérica incluye
tres grandes culturas: anasazi, Hohokam y mogollón. Esta última es la que se
extendió sobre el norte del actual territorio mexicano y es a la que se
relaciona el sitio oasisamericano más importante: Casas Grandes o Paquimé.
Mesoamérica 3
A partir de 2500 a.C. gran parte del territorio que ahora ocupan la República Mexicana y algunos países centroamericanos albergó uno de los desarrollos más originales del mundo antiguo. Esa área cultural es conocida como Mesoamérica. Es un territorio de extraordinaria riqueza natural en el que se encuentran diversos medios ambientales, que abarcan desde extensos litorales marinos hasta altas montañas, cada uno con un gran potencial productivo y una gran disponibilidad de materias primas específicas. Esa diversidad ecológica se vio reflejada en la de las culturas que la habitaron, y propició el establecimiento, desde épocas tempranas, de redes de intercambio, uno de los factores fundamentales en la integración de la zona mesoamericana.
HORIZONTES CULTURALES
Entre 2500 a. C. y 1521 d. C. gran parte del
territorio que ahora ocupan la República Mexicana y algunos países
centroamericanos albergó uno de los desarrollos más originales del mundo
antiguo. Los antropólogos dividieron en tres zonas culturales al territorio
mexicano: Aridoamérica, Oasisamérica y Mesoamérica; con base en el tipo de
población, las actividades económicas que realizaban y el clima en donde se
encontraban. El territorio correspondiente a Aridoamérica fue la zona norte de
la actual República Mexicana y en el sur de los Estados Unidos, entre las
cordilleras occidental y oriental de la Sierra Madre, su población fue en su
mayoría nómada y dedicada a la caza, la recolección y la pesca. La cultura
principal de Aridoamérica, y la que debemos recordar, es la Chichimeca. Mesoamérica
es el área cultural más estudiada de la época prehispánica. Su límite norte
comienza con el Río Sinaloa, en Sinaloa, bajando hasta la Cuenca Lerma y va
subiendo nuevamente hasta llegar a Tamaulipas. El límite sur va desde el Río
Ulúa en Belice hasta la península de Nicoya, en Punta Arenas. A diferencia de
Oasisamérica y Aridoamérica, en Mesoamérica el proceso de intensificación
agrícola permitió generar excedentes alimenticios que no sólo los protegió de
catástrofes como la sequía, además permitió adoptar una vida sedentaria, que es
uno de los rasgos fundamentales de Mesoamérica. El sedentarismo ofrecía
ventajas específicas: redujo el gasto de energía en la búsqueda de comida
típico del nomadismo, y posibilitó la acumulación de bienes materiales difíciles
de transportar.
Mesoamérica se divide a partir de
horizontes y áreas culturales para comprender su evolución a través del tiempo
- Golfo: Abarcó los territorios que hoy en día pertenecen a Veracruz
y Tabasco.
- Occidente: Se refiere a los territorios de Colima, Nayarit,
Jalisco, Guerrero y Michoacán.
- Oaxaca.
- Altiplano Central: Abarcando los territorios del Estado de México,
Ciudad de México y Tlaxcala.
Los Horizontes Culturales son las etapas en
las que se divide el estudio de la evolución de las culturas mesoamericanas. El
primero de ellos es el Preclásico, este es el periodo de tiempo comprendido
entre 2500 a.C. y 200 d.C.; a su vez, se dividió en tres bloques importantes:
El desarrollo de Mesoamérica se dividió en
etapas u horizontes culturales para facilitar el estudio evolutivo que
las culturas
mesoamericanas lograron sobre el espacio y tiempo durante el cual
coexistieron; desde los inicios de las culturas hasta pasar al entendimiento de
grandes cambios que marcaron decadencia o esplendor.
Los horizontes culturales más que ayudar a
entender el proceso formativo de la civilización en mesoamericanas, nos abre
una ventana al pasado de una de las raíces del México moderno. Lo siguiente
será un pequeño resumen de cada uno de los horizontes culturales de Mesoamérica
con una breve reseña de los periodos en los que se subdividieron.
Horizonte preclásico: abarcó alrededor de 2800 años y termino hacia el 100-300 d.C. se
comenzaron a asentar las bases de la cultura en Mesoamérica, la vida nómada de
los antiguos habitantes poco a poco fue dando paso al sedentarismo con lo que
las grandes concentraciones poblacionales humanas formaron las primeras
civilizaciones en Mesoamérica,
y por consiguiente la aparición de la organización social, política y
religiosa; toda esta transformación se dio dentro de 3 periodos dentro del
horizonte preclásico los cuales son…..
Preclásico temprano o inferior: la agricultura, la alfarería y el sedentarismo absoluto marca el inicio de este periodo que inicio hacia el 1500 a.C. la población vivía en aldeas, aunque sin grandes estructuras de piedra.
Preclásico medio:
inicia una agricultura mucho más sofisticada, como consecuencia de esto se
vivió una transformación económica y social donde se hizo más clara la
diferencia de clases sociales.
Horizonte cultural clásico: Todo el desarrollo que inició en el preclásico, continuo durante
el horizonte clásico cuyo inicio, fue hacia el año 250-300 d.C. y termino hacia
el 900 d.C. las grandes culturas de Mesoamérica hicieron su aparición. Crearon
grandes centros políticos religiosos y habitacionales donde la teocracia, fue
la forma de gobierno de los grandes nucleos poblacionales, el comercio creció y
el contacto entre los pueblos mesoamericanos aumentó de forma tal que se
hicieron más notables los rasgos culturales que compartieron. Teotihuacan es el
más grande ejemplo del periodo clásico.
El horizonte clásico se divide en…
Clásico temprano: Abarca
un periodo de tiempo que va del 200 al 600 d.C. se comienza el desarrollo de
grandes metrópolis, Teotihuacan, durante esta época alcanza su apogeo y en la
zona maya aparecen ciudades como Tikal y Calakmul.
Clásico tardío: Comienza
hacia el 600 y termina en el 900 d.C. Teotihuacan dejo de ser la gran metrópoli
del altiplano central mesoamericano, ya el occidente, la zona del golfo, la
región de Oaxaca, así como la zona maya viven un esplendor cultural.
Horizonte posclásico: El posclásico, puede decirse que es el horizonte cultural mesoamericano que suma todo el progreso del preclásico y el clásico; en el cual se vivieron grandes cambios. Los pueblos barbaros llamados chichimecas migraron de Aridoamérica hacia Mesoamérica, estos individuos se mezclaron y tomaron como propias las estructuras políticas y religiosas de los pueblos que evolucionaron durante el horizonte clásico.
El posclásico, se divide en dos periodos, en
el primero se dio una reorganización territorial, política y social que terminó
hacia el 1000 d.C. el segundo periodo que finalizo en 1521 fue el del
florecimiento de grandes señoríos militares como el Tolteca e imperios como el
Mexica.
Preclásico:
- Teotihuacanos
- Totonacas – Tajín
- Zapotecos – Monte Albán
- Mayas – Uxmal
- Purépechas o Tarascos
Posclásico:
- Mexicas – Tenochtitlán
- Tlaxcaltecas
- Toltecas – Tula
- Mixtecos – Mitla
- Totonacas – Zempoala
- Mayas – Chichen Itzá
- Tarascos – Tzin Tzun Tzan
En 1521 tras la llegada de los españoles y la
batalla con los mexicas, cae Tenochtitlán y con ello Mesoamérica.
Desde mi punto de vista creo que es de gran importancia conocer como fue sucediendo cada hecho, para llegar a lo que ahora somos.
Conocer como el humano llega por primera vez a América, a través de ciertas rutas, es parte de el conocimiento que debemos saber, yo no conocía algunas de estas rutas, y pude aprender más de ellas, desde que lugares abarcaban y por donde eran estas rutas, también aprendemos que antes el humano se dedicaba a cazar, después paso a aprender a cultivar y vivir de ello, abarca la historia de como evolucionan en todos los aspectos, desde la vestimenta, la comida, los aspectos sociales y políticos, también de como vivían en diferentes lugares hasta permanecer en uno.
También mencionamos a los horizontes culturales, pudiendo conocer porque se les da ese nombre y en que lugares estaban situados.
-Julissa Eliza Ruiz López
Horizontes culturales de Mesoamérica. (2012, agosto 13). Historia de México |; Historia de México. https://www.historiademexicobreve.com/2012/08/horizontes-culturales-de-mesoamerica.html
Áreas culturales: Oasisamérica, Aridamérica y Mesoamérica. (2018, octubre 30). Arqueología Mexicana. https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/areas-culturales-oasisamerica-aridamerica-y-mesoamerica
Rodríguez, H. (2021, septiembre 24). Los seres humanos pudieron llegar a América antes de lo que se pensaba. National geographic. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/seres-humanos-pudieron-llegar-a-america-antes-que-se-pensaba_17361
La llegada de los humanos a América no pudo ser como cuentan los libros. (s/f). Agencia SINC. Recuperado el 13 de diciembre de 2023, de https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-llegada-de-los-humanos-a-America-no-pudo-ser-como-cuentan-los-libros
La llegada del ser humano a América a través de rutas migratorias. (s/f). Edu.mx. Recuperado el 13 de diciembre de 2023, de https://belver.clavijero.edu.mx/cursos/nme/semestre3/historia_1/s2/contenidos/index.html
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